19 may 2015

¿Y el suelo, a como anda?

Aunque sería fácil decir que el suelo siempre anda ... por abajo, que no bajo, lo cierto es que hubo momentos en que se subió a las nubes. Empujado, como decían,  por aquellas burbujas de la especulación de la primera década del siglo XXI.

Eso que se contaba de los mercados, de que a mayor oferta bajan los precios de una manera paulatina, parece ser que no es verdad y la sobreoferta, acabo explotando. La que muchos llaman "la gallina de los huevos de oro", es decir, el sector inmobiliario o del ladrillo, acabo por no poder digerir la inmensa ambición de unos cuantos. Aquello huevos en formato de pisos y adosados, que parecían de oro de tanto brillar bajo el sol, finalmente no eran tal y miles de ellos siguen vacíos o son victimas de los okupas.



Otro de los meollos de la cuestión, radica en que a la hora de comprar una vivienda, en el fondo, como ocurre con los regalos, estamos pagando dos cosas, el objeto y el envoltorio. Y eso ocurre con las casas, que pagamos lo "construido" mas el terreno sobre el que se construye, pero no esta claro que sepamos cuanto por cada uno.

En el caso de los "construido", el hormigón, los ladrillos, el hierro, las ventanas, .... las cuentas son relativamente sencillas de efectuar. En el caso de los terrenos, la cosa se complica sobremanera, entre otras razones porque es "inamovible" y entran en liza aspectos intangibles como el deseo, la esperanza, ... en el fondo, los sentimientos. Si el mobiliario son los objetos que se pueden mover, el INMOBILIARIO representa eso que no se puede cambiar de sitio, y eso, en los mercados, son palabras mayores.

Pero demos una pista, ya que el Ministerio de Fomento publica cada cierto tiempo estadísticas del sector, que ayudan a conocer la evolución y las tendencias, que es lo mas parecido a saber hacia donde rueda el mundo.

Estadísticas de precio del suelo urbano. 


Abacus Cte - Consultoria de Edificación
Publicado en www.abacuscte.blogspot.com
19-05-2015

25 mar 2015

Viviendas que ahorran tiempo.

Por Francisco Rubio

Viviendas que ahorran tiempo. (copyright)

Mucho se habla hoy en día de las casas que deben ahorrar energía, ahorrar agua, ahorrar electricidad, ahorrar calefacción…. ¿Eso significa que antes no lo hacían?. En el fondo nos están diciendo, que determinados elementos de las viviendas, cuyo uso era muy escaso o cuyos recursos antes tenían un precio relativamente bajo, el coste por usarlo no se tuvo muy en cuenta a la hora de diseñarlas y construirlas.

Pero si nos paramos un momento a pensar, que ocurre con esas casas que nos hacen perder el tiempo, ese que dicen que es oro, pero que realmente es mucho más, ya que no es sustituible por nada. Nos referimos a esas viviendas que nos obligan cada da a realizar un sinfín de tareas para que funcionen o nos aporten una parte de lo que esperamos de ellas.

Aquí nos viene a la mente el famoso coche de los Picapiedra. Ese cuyo funcionamiento se basaba en la fuerza motriz de los pies de los ocupantes, que, todo un lujo para la época, iban sentados.


La idea vista desde fuera parece hasta buena, andar sentado en vez de andar de pie. Claro que, ello obliga a un gasto de energía y de tiempo muchísimo mayor para obtener el mismo resultado, desplazarse del punto A al punto B. Lo único que parece salvaguardar el coche de los picapiedra, es el ego de sus ocupantes… pero a un precio que la mayoría entendemos como inasumible. Sobre todo porque en este mundo, no hay una cuesta abajo, sin que haya una cuesta arriba en el mismo sitio.   

 Lo que aquí proponemos es diseñar viviendas que nos permitan ahorrar, sobre todo, tiempo. Y para eso solo es cuestión de utilizar un poco de ingenio, una pizca de arte, una dosis de nuevas tecnologías y como no, un ego con sentido común.  

¿Prefieres una casa Picapiedra o una que te ayude a ahorrar tiempo y energía?.